Restaurar el amor propio

 


“Un hombre no puede sentirse bien si su propia aprobación”

Mark Twain






 

Ya hemos hablado en alguna ocasión de la autoestima, y seguro que además de en este sitio has oído muchas veces que la autoestima es un pilar fundamental en el ser humano, en todos y cada uno de nosotros.  ¡Esto es verdad! Y es así por que este concepto es como “una llave mágica” que nos ayuda a evitar o superar problemas de todo tipo, depresiones, conflictos familiares, laborales, etc.

¡Espera, no te vayas aún!

Hay muchas personas que no quieren ni rozar este tema.  Es tal su dolor consigo mismas que cada vez que se encuentran con algo que hable de quererse a uno mismo o valorarse, sufren una reacción fuerte negativa.  Si eres una de esas personas…

¡Permítete unos minutos!

El amor propio es el rey en el jardín infinito de las emociones humanas, esas que nos manejan a su antojo en muchas ocasiones.  Pero aún lo hacen más y dejan nuestra autoestima por los suelos si hemos sufrido experiencias difíciles en la infancia o en cualquier época de la vida, entonces la autoestima sólo es una palabra.

Hay miles de circunstancias en la historia vital de cada uno de nosotros que rompen, merman, achican…. Nuestra autoestima.  La lista es larga y según las situaciones que nos han llevado a ese estado emocional bajo, nuestras respuestas ante las circunstancias diarias serán unas u otras.   Sin embargo, en todos los casos se puede trabajar para salir de ese hundimiento.  No diré que sea fácil esta labor.  También es posible que nos cansemos y caigamos en la penumbra varias veces, pero lo importante es continuar recomponiendo ese amor propio perdido.

¡Necesitamos voluntad y constancia, es verdad!

Pero estos ya son valores que denotan que sí, que tenemos amor propio, porque cuando hay baja autoestima la primara víctima es la voluntad y de la mano de ella va la constancia.

Unos niveles bajos de amor propio o autoestima pueden llevarnos a patrones de conducta y de vida complicados.  El abanico es grande, desde malos hábitos que pueden malograr nuestra salud hasta no alcanzar nuestro máximo potencial.

Por el contrario, cuando tenemos una relación sana con nosotros mismos, nos movemos en un nivel personal diferente, dándonos la oportunidad de crear patrones mentales que impulsan nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

 

 

Pero … ¿cómo recuperarnos?

Si no tienes el conocimiento de cómo crear estrategias de amor propio basada en la realidad con resultados tangibles, te resultará difícil superar este reto. 

Primero de todo...

·       Romper hábitos mentales

Es necesario dejar atrás esas ideas que tienes sobre tu persona.  Tienes unas capacidades, muchas y están ahí. Aplícate en sacarlas a la luz.  Construye tu autoestima a partir de eso, de reconocerte en tus valores, habilidades y capacidades.  Todos las tenemos, ti también.

 

·       Aprende a quererte y respetarte

Has de luchar (y mira que no me gusta este verbo) contra esa vocecita que te tiene el tiempo ocupado culpándote y criticándolo todo. Eres tú quien debe dar valor a quién eres y a lo qué haces.

Tenemos la mala costumbre de no valorarnos a nosotros mismos, es como si nos olvidásemos de nuestra persona.

 

·       ¿Cómo te tratas a ti mismo?

¿Cómo te hablas? La forma en cómo nos hablamos es superimportante.  Da sentido a quiénes somos y también nos da el valor justo y todo ello se muestra en cómo nos sentimos.  Vivir desconectado de nuestro “yo interior” tiene sus consecuencias, aunque no seamos conscientes de ello, pero sí seremos o somos, perjudicados por ello.

Así que:

·       Evita el diálogo negativo

Te han enseñado a no juzgar a los demás.  Haz lo mismo contigo.  Aprende de tus errores y sigue adelante.

·       Sé compasivo contigo mismo

Si lo eres con otras personas ¿por qué no contigo??

·       Haz un espacio para la autorreflexión

A veces las cosas no salen como hemos planeado, pero en lugar de culparnos por ello hemos de tomar estas situaciones como aprendizaje.

·       Establece límites saludables

Esto tiene que ver con todo lo que te rodea y con quienes te rodean.  Hemos de aprender a darnos valor y trabajar nuestras relaciones desde la Asertividad.

 

El amor propio, la autoestima en equilibrio, es ese bálsamo que tiene el poder de curar heridas

 

 

 

 

Almudena Alcaide Martín

Salud Emocional

 

 

 

 

 

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